El 10 de mayo de 2015, Chiara Páez tenía 14 años, estaba embarazada y fue asesinada por su novio en Rufino, Santa Fe. Menos de un mes después, Argentina gritó por primera vez Ni Una Menos. Once años más tarde, su padre Fabio Páez sigue marchando, sigue hablando y sigue contando lo que los números no alcanzan a decir.
Fabio habló con Y de repente la noche después de la movilización del 3 de junio: el retroceso en las denuncias, la ausencia del Estado, la ley Brisa, y lo que significa seguir luchando cuando la que no vuelve es tu hija.
Más de 3.400 femicidios en once años. La cifra es vergonzosa. La conversación, necesaria.
